Según el diseñador industrial Tim Brown, ex director ejecutivo de la consultora IDEO, el Design Thinking es un enfoque para la innovación centrado en el ser humano que integra las necesidades de las personas, las posibilidades de la tecnología y los requisitos para el éxito empresarial.

El papel tradicional del diseño ha sido mejorar la forma y función de los mensajes y la información a través de un proceso iterativo que incluye investigación, ideación y despliegue. Como afirma la asociación profesional de diseño AIGA, hoy en día el diseño requiere más que la apariencia visual ya que a menudo el proceso de diseñar se basa en modelos conversacionales comunitarios, más que en objetos e información. Así, los diseñadores contemporáneos imaginan nuevos roles para productos, servicios y experiencias digitales que pueden ayudar a resolver los problemas cada vez más complejos de la sociedad contemporánea.

«Diseñar no es una profesión sino una actitud. El diseño tiene muchas connotaciones. Es la organización de materiales y procesos de la manera más productiva, en un equilibrio armónico de todos los elementos necesarios para una determinada función. Es la integración de los elementos tecnológicos, sociales, y los requisitos económicos, las necesidades biológicas y los efectos psicológicos de los materiales, la forma, el color, el volumen y el espacio. Pensar en las relaciones», László Moholy-Nagy.

En las décadas de 1980 y 1990, las empresas no estaban seguras de cómo gestionar el diseño, por lo que se fomentó un mercado de consultoría centrado en ayudar a las organizaciones a gestionar el proceso de desarrollo de productos (investigación de mercado, conceptos, proyectos, comunicaciones, branding). Pero mientras que un enfoque de Gestión del Diseño prepara una empresa para el futuro mediante el diseño de interfaces y productos, el floreciente campo del Pensamiento de Diseño Estratégico provoca cambios al impulsar la innovación. Según la definición del Politecnico di Milano, el Diseño Estratégico es una actividad que concierne al cuerpo integrado de productos, servicios y estrategias de comunicación que un actor o una red de actores (empresas, instituciones, organizaciones sin fines de lucro, etc.) generan y desarrollan para crear valor. En opinión del diseñador Janko Jovanovic, podemos definir el Diseño Estratégico como una disciplina emergente que utiliza los principios y la práctica del diseño para abordar problemas complejos e interrelacionados.

Tal y como afirma Linda Naiman, fundadora de Creativity at Work, esta nueva rama del conocimiento práctico trabaja en los siguientes campos:

• Redefición del valor
• Reinvención de los modelos comerciales
• Pivotaje hacia nuevos mercados y comportamientos cambiantes
• Cambio de cultura organizacional
• Desafíos sociales complejos (salud, educación, alimentación, agua y cambio climático)
• Problemas que afectan a diverso «stakeholders» y múltiples sistemas

Este enfoque se basa en la lógica, la imaginación, la intuición y el razonamiento sistémico para explorar nuevas posibilidades y generar los resultados deseados que beneficien a los usuarios, empresas y organizaciones al innovar y crear valor compartido. Así que si estás interesado en conocer más sobre este tipo de Design Thinking estratégico, ¡no dudes en contactar con nosotr@s!


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